Nosotras, Guerreras & Diosas Vivientes de la Mitología Griega

Actualizado: may 1

Betty Gabriela Rodríguez

Este artículo es una combinación de reflexiones y paralelismos entre las realidades que se han hecho presentes en mi vida desde 2017 y algunos relatos de guerreras y deidades femeninas contenidas en la mitología griega. Estas reflexiones son el resultado de 2 años de introspección en compañía de mi psicóloga, 1 año y medio promoviendo el empoderamiento femenino desde Amazona Foundation, un par de libros y un gran compañero de vida.


Las Guerreras


Puede que no lo sepas o que no lo recuerdes, pero el nombre de esta organización está inspirado en las guerreras Amazonas de la mitología griega. Las Amazonas, en sus aspectos más nobles, representan la fortaleza, la determinación y la solidaridad de las mujeres. Al mismo tiempo, son reflejo de una feminidad violentada que no admite contrapartes masculinas como iguales, ni pares cuya motivación trascienda al plano relacional como esposas o madres.


Se dice también que, las Amazonas eran una tribu conformada y gobernada en su totalidad por mujeres, que vencieron en numerosas batallas gracias a sus destrezas en la guerra y que su rechazo por lo masculino era tal, que salían al encuentro de los hombres una vez al año con el único objetivo de procrear, que abandonaban o mataban a sus hijos varones y que, además, solían mutilar o quemar unos de sus senos para facilitar su dominio del arco y la flecha. Parece horrible, pero no lo es, porque esto es un mito -el cual, dicho sea de paso, está repleto de imprecisiones y variantes, según el narrador-. Lo que sí es real, es que todas deberíamos permitirnos reflexionar sobre nuestra feminidad, al menos una vez en la vida.


En todo caso, los paralelismos con las guerreras no solo reflejan un proceso profundamente personal de repensar lo masculino e integrar lo femenino en mí, sino que también, representan una ventana para entender nuestros patrones colectivos como mujeres, y especialmente de aquellas que participaron en distintas iniciativas de la fundación. En nuestro primer año, tuve la dicha de intercambiar con unas 173 personas, hombres y mujeres, de quienes aprendí muchas cosas y cuestioné otras tantas que, juraba conocer sin equivocación. Quizás el mayor aprendizaje es que, aún sin saberlo, muchas estamos (re)conectando y/o (re)construyendo nuestra propia feminidad en nuestra adultez y que, en eso, nos parecemos muchísimo a las Amazonas.


Las Diosas


Confieso que me tomó un tiempo entender nuestras dinámicas. Mujeres talentosas posponiendo sus proyectos una y otra vez, mujeres boicoteando a otras mujeres, a pesar de alzar a diestra y siniestra la bandera de la sororidad, unas restándole valor a su sexualidad, a la pareja y a la familia, mientras que otras, aceptaban que algunas decisiones las exponían a una situación de mayor vulnerabilidad, pero que aun así consideraban que era la mejor decisión del momento pensando, precisamente, en el bienestar de su pareja y su familia. Había muchas similitudes en el proceso de todas, sin saberlo; y el verdadero elemento diferenciador era la motivación latente en la psiquis de cada una, conforme a sus propios procesos personales. Aquí es donde entran las diosas griegas y los arquetipos que ellas representan.


Cabe destacar que fueron la gratitud y la admiración hacia esas diosas vivientes las que se hicieron una constante al cierre de cada uno de los 15 eventos que realizamos en el último año. No existe una descripción que le haga justicia a la experiencia de ver a decenas de mujeres asistir a estos espacios para mostrarse vulnerables, solidarias y receptivas ante las historias, problemáticas y procesos de otras mujeres. Genuinamente, ha sido al mismo tiempo, una bendición y un gran aprendizaje. Por un lado, la bendición de conocerlas a todas y cada una de ellas en su dimensión más humana y por el otro, el reto de reconocer que en cada momento de frustración y confusión que me acompañó en el proceso, había no solo un profundo deseo de comprenderlas, sino también una necesidad de desarrollar nuevas herramientas para conocerme y entenderme un poco más a mí misma. Vale acotar también, que no estuve sola en el proceso, que aliadas, voluntarias y colaboradoras me acompañaron en mi búsqueda, y que siempre tuve la dicha de estar guiada y escuchada por mi psicóloga.


Las Mujeres de Carne & Hueso


Las cifras, los estándares internacionales y los reportes oficiales están allí al alcance de todos. Son precisamente esas cifras y tendencias que reflejan la discriminación estructural basada en el género las que motivaron la creación de la fundación. Lo que pareciera estar siempre fuera de nuestro alcance, en la periferia, casi olvidado, como si se tratase de un elemento insignificante o menor, es el aspecto individual, lo psíquico, lo conductual; y allí, estimadas lectoras, considero que, el esfuerzo de sistematización ha obstaculizado la comprensión de la complejidad humana que hay detrás de la desigualdad.


La psicóloga Jean Shinoda Bolen hizo una labor extraordinaria al reinterpretar la teoría Jungiana en torno a la psicología femenina (e incluso la masculina; pero eso lo dejamos para una próxima entrega). Shinoda explicó la psicología femenina a través de 7 diosas griegas que reflejan perfiles arquetipales: Artemisa, Atenea, Hestia, Hera, Deméter, Perséfone y Afrodita. El cuadro de extractos que les comparto a continuación son mi guía personal para diferenciarlas y reconocer cuándo estoy funcionando desde las luces y sombras de cada arquetipo. Como es de esperarse, no hay cuadros, ni resúmenes, ni representaciones que se comparen a la lectura completa de un buen libro; así que, les recomiendo encarecidamente que se regalen ese tiempo con ustedes mismas.


Espero que estos perfiles despierten su curiosidad, que les sirva de ejercicio de exploración y (re)descubrimiento de su propia interpretación de lo que significa ser mujer. De más está decirles, que la mejor compañía que pueden tener en ese proceso, es un(a) psicólogo (a) con quien se sientan en la absoluta confianza de ser ustedes mismas, de hacerse preguntas incómodas y que las guíe en el proceso de buscar respuestas complejas. A diferencia de las Amazonas, nosotras, las mujeres de carne y hueso de la modernidad, tenemos la dicha de contar con muchísimos recursos a nuestra disposición, ¡aprovéchenlos!


Shinoda Bolen explica que, de la misma forma que, por mucho tiempo hemos ignorado la influencia de patrones culturales y sociales en nuestro proceder, el desconocimiento de los patrones inconscientes internos determina muchas de las decisiones que tomamos en el día a día. Es por ello por lo que, para algunas mujeres el matrimonio o la maternidad son un espacio de realización mientras que, para otras, lo es su independencia y cumplimiento de metas individuales. Ninguno de los grupos está en un error. Todo esto se trata de reconocer la complejidad de nuestra identidad como mujeres. Los extractos del libro que se presentan a continuación recogen elementos (muy) genéricos para ayudarlas a preguntarse si alguna de estas diosas está presente en ustedes mismas. No hay una sola diosa presente en nosotras, ellas se activan en distintos momentos de nuestra vida y coexisten dependiendo del propio desarrollo de nuestra personalidad.


Los 7 Arquetipos de Diosas *

Diosas Vírgenes (Artemisa, Atenea & Hestia). Poseen la cualidad de reconocerse como mujeres completas en sí mismas. Ninguna fue escogida como víctima por deidades masculinas. Todas tenían la capacidad de enfocarse sobre lo que les importaba y concentrarse en ello, sin ser distraídas por las necesidades de los demás o por necesitar ellas mismas a otras personas.


ARTEMISA


* Arquetipo. Personifica el espíritu femenino independiente, haciendo posible que una mujer busque sus propias metas en el terreno que ella misma elija.


* Niñez. Cuenta con un asombroso poder de concentración, siente intensamente sus causas -las que considera justas-. Frases descriptivas “tiene memoria de elefante y no olvidará lo que prometes” “la pequeña señorita independiente”


* Adultez. La mujer Artemisa suele sentir que es igual a los hombres, ha competido con ellos, dejarles ganar va en contra de su naturaleza. El matrimonio suele estar muy lejos de su mente cuando está absorbida por el trabajo u otras causas.


* Relación con otras mujeres. Tiene un sentimiento de compañerismo con otras mujeres. Puede encarnar el rescate de los valores femeninos y a las mujeres del patriarcado, o bien desvalorizar u oprimir tanto los valores femeninos como a las mujeres.


* Relación con hombres. Tiende a relacionarse con los hombres como hermanos, como iguales; por eso, no le seducen hombres dominantes del tipo “yo Tarzán, tu Jane” ni del tipo madre-hijo. Evitan hombres que insistan en ser el centro de su vida.


ATENEA


* Arquetipo. Personifica el patrón de las mujeres lógicas, cercanas al poder, conocidas por sus soluciones prácticas. Están más gobernadas por sus cabezas que por sus corazones.


* Niñez. También posee una gran capacidad de concentración y añade una inclinación decididamente intelectual. Cuando no está leyendo puede que siempre pregunte a su padre ¿por qué? ¿cómo funciona? o pidiendo directamente que se le enseñe a hacer las cosas por sí misma.


* Adultez. La mujer atenea es práctica, sin complicaciones, alguien que consigue que se hagan las cosas sin alharacas. La mujer Atenea se fija metas y compite por ellas, valorando fríamente lo que sucede.


* Relación con otras mujeres. Las mujeres Atenea suelen no sentirse en su piel como “hermanas” de otras mujeres. Este tipo de mujer no ayuda a que otras mujeres salgan adelante. En realidad, hace que el avance generacional sea más difícil por su (sobre)estimación de lo masculino sobre lo femenino.


* Relación con hombres. La mujer Atenea representa a la mujer que gravita, casi de manera natural, alrededor de los hombres con poder. Cuando se trata de hombres, solo los héroes pueden ser candidatos. Valora a los hombres que persiguen lo que quieren, fuertes, decididos y ganadores en las luchas de poder.


HESTIA


* Arquetipo. Personifica la consciencia enfocada hacia adentro, hacia su experiencia subjetiva interna, proporcionando un sentido de integridad y completitud. Además, Hestia mantiene el fuego del hogar y de los templos espirituales.


* Niñez. Puede ser la niña complaciente que haga lo que los demás le digan que haga, pero que cuando se le deje sola, jugará satisfecha sin dirección. Puede ser también la niña que posee un “alma vieja”. Se ausenta de los dramas sociales, las grandes pasiones y alianzas cambiantes de sus compañeras.


* Adultez. Una mujer Hestia suele ser una persona tranquila y fácil de carácter, cuya presencia crea una atmósfera de calor y orden. Suele ser introvertida y disfrutar de la soledad.


* Relación con otras mujeres. Una mujer Hestia no participará en cotilleos ni en discusiones intelectuales o políticas. Su don consiste en escuchar con un corazón compasivo, permaneciendo centrada en cualquier perturbación que una amiga le traiga. Sin embargo, suelen tener pocas buenas amigas, con las que le gusta estar de vez en cuando.


* Relación con hombres. Las mujeres Hestia atraen a hombres que son seducidos por las mujeres tranquilas, no porfiadas y autosuficientes. Tales hombres se ven a sí mismos en el papel tradicional de cabezas de familia que aportan el pan a la casa. Puede ser una ama de casa o bien, la tía que no le importa su estado de soltera y no sale a la búsqueda de un hombre.

Diosas Vulnerables (Hera, Deméter & Perséfone). Personifican arquetipos que representan los papeles tradicionales de las mujeres: esposa, madre e hija. Son las diosas orientadas hacia la relación, cuya identidad y bienestar dependen de tener relaciones significativas. El carácter vulnerable proviene de sus mitologías. En ellas, estas tres diosas fueron violadas, raptadas, dominadas o humilladas por dioses masculinos.


HERA


* Arquetipo. Personifica la fuerza intensamente poderosa de alegría y dolor en la personalidad de la mujer. Era la diosa del matrimonio, fue reverenciada y vilipendiada, honrada y humillada.


* Niñez. Puede encontrarse de niña jugando “a papás y mamás”, yendo y viniendo como una “persona mayor”. La Hera adolescente es más feliz si tiene una relación estable, es la clase de chica que lleva con orgullo el anillo de su chico colgado en el cuello con una gargantilla.


* Adultez. La mujer Hera está encarnada por innumerables mujeres que han sido “la señora” y después la esposa leal durante décadas, hasta que se convierte en la viuda que vive de la Seguridad Social. Una mujer Hera disfruta haciendo de su marido, el centro de su vida. Todo el mundo sabe que su marido es lo primero para ella.


* Relación con otras mujeres. Una mujer Hera no suelde dar mucha importancia a la amistad con otras mujeres. Es la mujer que saldrá con otras mujeres cuando está soltera, pero que tendrá poco tiempo para amigas solteras una vez que encuentre una relación estable. Una mujer Hera casada se relaciona con otras mujeres casadas como parte de una pareja.


* Relación con hombres. A la mujer Hera no le interesan los hombres que sufren a causa de su arte o de sus principios políticos. Una mujer Hera se siente atraída por un hombre competente y con éxito, definición que suele depender de la clase social a la que ella pertenezca y de la familia que tenga.


DEMÉTER


* Arquetipo. Personifica el instinto maternal, realizado a través del embarazo o mediante el suministro de alimento físico, psicológico o espiritual de los demás. Puede ser representada por la madre persistente, la madre generosa, la madre afligida o incluso por la madre destructiva.


* Niñez. Las niñas Deméter se muestran como “pequeñas madres” que mecen muñecas-bebés en sus brazos o que están deseosas de cuidar a los más pequeños.


* Adultez. Una mujer Deméter es sobre todo y ante todo maternal. Es sólida y eficaz. Suele ser generosa, directa, altruista y leal a personas y principios, hasta el punto de que algunos la consideren obstinada.


* Relación con otras mujeres. Las mujeres Deméter no compiten con otras mujeres por hombres o por logros. Cualquier envidia o celos de otras mujeres estará en relación con los hijos. Habitualmente, desarrollan sólidas amistades con otras mujeres Deméter, que se remontan al tiempo en el que fueron madres juntas.


* Relación con hombres. Las mujeres tipo Deméter no tienen grandes esperanzas sobre los hombres. Lo más común es que piensen que “los hombres son como niños”. Ellas atraen a hombres que sienten afinidad por mujeres maternales. Es característico que no sea ella quien haga la elección o que esté un hombre porque le de pena.


PERSÉFONE


* Arquetipo. Personifica la predisposición en la mujer de no actuar, sino a dejarse actuar en función de los demás: a ser complaciente en la acción, y pasiva en su actitud. Posee la dualidad arquetipal de la niña y de la diosa del inframundo, tras convertirse en la esposa de Hades.


* Niñez. Suele ser la “niña buena”, tranquila, sin pretensiones, la clase de niña que suele estar vestida de rosa y con volantes, como una muñeca. Suele ser una niña de buena conducta, que quiere agradar, que hace lo que le dicen y se pone lo que eligen para ella.


* Adultez. Una mujer Perséfone tiende a plegarse para adaptarse a las circunstancias o cuando está ante personalidades más fuertes. Puede que tenga algo de “infantil” en su personalidad, una especie de “cuida de mi” que permanece en la adultez.


* Relación con otras mujeres. Se encuentra a gusto con otras mujeres jóvenes que son como ella. Si es guapa, atrae con frecuencia amigas que no se consideran demasiado femeninas. Su amiga más íntima suele ser alguien con una fuerte personalidad, evocando respuestas maternales en las compañeras y las mujeres de mayor edad.


* Relación con hombres. Una mujer Perséfone es una mujer-niña, con una actitud de joven permanente y de no autoafirmación. Lo expresa cuando dice “hagamos lo que quieras”. La relación con un hombre puede ser el medio a través del cual una mujer Perséfone se separa de una madre dominante.


Diosa Alquímica. Afrodita es la única diosa que figura en esta categoría, que hace referencia al proceso mágico o poder de transformación que ella, por sí sola, poseía. Siendo la diosa que tuvo más relaciones sexuales, definitivamente, no fue una diosa virgen, a pesar de que se parecía a Artemisa, Atenea y Hestia en hacer lo que le placía. Tampoco fue una diosa vulnerable, a pesar de que se parecía a Hera, Deméter o Perséfone en estar vinculada a deidades masculinas y/o en tener hijas/os; y a diferencia de ellas, nunca fue escogida como víctima y no sufrió como tal.


AFRODITA


* Arquetipo. Personifica el disfrute del amor, la belleza, la sexualidad y la sensualidad de las mujeres. Afrodita impulsa a las mujeres a realizar las funciones creativa y reproductiva.


* Niñez. Normalmente no suele ser la niña tímida, al contrario, es probable que haya sido vista como la “pequeña actriz” o la niña que al crecer sería toda una “rompecorazones”. Algunas jóvenes Afroditas son “pequeñas ninfas” precozmente conscientes de su sexualidad y su poder de atracción.


* Adultez. El arquetipo de Afrodita crea un carisma personal acompañado de cualidades que atraen a los demás con la calidez magnética de sus personalidades y su sensualidad natural y espontánea.


* Relación con otras mujeres. Una mujer Afrodita puede ser engañada por otra mujer, en especial por mujeres tipo Hera. Cuanto menos consciente es o menos se responsabiliza del efecto que produce en los hombres, más puede ser un elemento perturbador.


* Relación con hombres. Las mujeres Afrodita gravitan alrededor de hombres que no son necesariamente buenos para ellas o con ellas. A menos que otras diosas ejerzan su influencia, suele elegir hombres creativos, complejos, con bruscos cambios de humor o emocionales.


¿Qué opinas? ¿Pudiste verte reflejada entre las descripciones de alguna de las diosas & guerreras de la mitología griega? Espero que sí.


* Extractos tomados de la traducción en español del libro Goddesses in Everywoman: A New Psychology of Women (1984) Jean Shinoda Bolen.




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